Ponerse en la calva del otro
Las mismas cosas pueden ser una desgracia para unos y un deseo para otros.Nos comparamos con los demás sufriendo por lo que ellos tienen y nosotros no.
Yo soy adicta a esas comparaciones, que son las que me llevan a la ENVIDIA.
Porque ¿donde está el límite de la empatía? ¿eh?
(Y sí, me ha salido una cana!!!)


4 Comments:
vieeeeeeejaaaaaaaaa!!!!!!
uy lo que ma disho!!!. Mira que todavia soy la hermana pequeña... ejem....
eso..pequeña..ke ya no joven jajjaja...ay..ke no me puedo reir ke me he kemao en la playa hoy...pa variar.jajaj
Algunos envidiosos se camuflan resultando más elegantes pero más difíciles de pillar, sobre todo para ellos mismos.
Son lo que eliminan la primera parte (sufrir por lo que alguine en particular tiene) y se quedan en la segunda (lo que ellos no tienen)
Yo a esto lo llamaría, en honor a Adriá, la envidia desestructurada, más comunmente conocida como
Q U E J A
¡la vida no es justa conmigooooo!
¡yo no me merezco estooooo!
¡qué mala suerte tengo siempreeee!
O la queja en positivo
¡Este va a ser mi año!
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